jueves, 18 de octubre de 2007

Visita


"El cuadradito negro es la Presidenta, el de Blanco y Rojo "Bene""

Hoy me tocó recibir a la Presidenta de un País latinoamericano llamado Chile. Se llamaba Michelle Bachelet... Simpática la tipa.

Desgraciadamente nuestra "inteligencia papal" nos había informado que dicha mujer era una infiel hereje y que de acuerdo a nuestros códices medievales debía morir apedreada en público; claro que traducido a lo que hoy significa sería algo así como "reeducar y orar para que su alma vuelva al rebaño"; como escribo anónimamente acá puedo decir sin contemplaciones que tal mujer adúltera no merece entrar al Vaticano; pero bueno, yo no mando.

Nuestra "información" nos indicó que ésta mujer estuvo fuertemente "ligada" al marxismo, según ella fue torturada durante la dictadura Chilena (aunque en realidad sólo fue interrogada), participó directamente como nexo con un grupo terrorista comunista, tuvo hijos de un par de "camaradas", le gusta veranear en un Lago de su País y es como loca para las chorrillanas, el jote y el fanshop.

El asunto es que "Bene" se le ocurrió salirse del protocolo y atenderla por más del tiempo establecido. Es que, según me dijo después, le agrada mucho Chile.
Bueno, mientras él estuvo 40 minutos hablando cosas de relleno con ella yo tuve que estar parado y apunto de orinarme por mucho rato. Más encima, claro, "Bene" se despide y se va a hacer sus "cosas de Papa", pero yo tengo que seguir con el protocolo y debo seguir aguantando a esta señora que me dice puras tonteras mientras yo pongo cara de buen cristiano y me aguanto las ganas de orinar. ¡Aparte la señora tenía mal aliento! tenía hambre la pobre (y cómo no si no había comido en más de 2 horas, ¡y tiene una contextura que mantener!)



"Uyyy Señorito Cardenal, Uds. es muy buen mozo... y la verdá es que ando un poquito ganosa... ¿Quiere debutar conmigo?"
"Mire Sra. Presidente, le ruego me disculpe, pero me tengo que hechar una cortita..."

Bueno, no quiero seguir hablando mal de ella, pero una última cosa: Estuvo como diez minutos dándole una explicación a "Bene" sobre qué era la mugre de regalo que le llevó por la visita; que era un carro hecho por no se quién y en no sé donde, que los caballos eran de no se qué material y que lo habían pintado con quien sabe qué pelotudez (¡y yo que me orinaba!)
Al final me tuve que disculpar y la dejé hablando sola.


"Ahh... que linda la huevá... pero, ¿qué chucha es?"
"Miiire, no sé... pero parece que no se come"



Puedo decir, a modo de confesión, que la vieja me tiró los cortes.

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